La inflación contrarrestó el efecto “Buen Fin”

Desde hace algunos años, noviembre es un mes que se caracteriza por las ofertas y promociones del Buen Fin y este año también imprimió confianza en los consumidores pues, según la CONCANACO, al finalizar su onceava edición, las ventas incrementaron 10%[1] en comparación con el año 2020.

Además, este mes, el Indicador de Confianza del Consumidor (ICC) se ubicó en un nivel de 45.8 puntos, el mayor sitio desde marzo del 2019, cuando registró 46.9 puntos. En comparación mensual, el ICC tuvo un crecimiento de 1.7 puntos, con lo que registró tres meses consecutivos de incremento. En su comparación anual, el aumento fue de 8.8 puntos, con lo que se ubicó en niveles pre-COVID-19.

Como sabemos, el 2020, impactó negativamente la percepción de los mexicanos, tanto en su economía como en la del país. Pero este año que termina, las posibilidades de compra de los miembros del hogar aumentaron 3.4 puntos mensuales. La perspectiva económica actual, tanto del hogar como del país y las perspectivas futuras también mostraron mejoría. La situación económica esperada por el hogar en 12 meses aumentó 1.2 puntos, en tanto que la situación económica prevista para el país creció 0.5 puntos.

Al interior de los indicadores complementarios del ICC, el que mostró un mayor crecimiento mensual fue el referente a las posibilidades económicas para salir de vacaciones en los próximos 12 meses, que mejoró 3.8 puntos. También la situación económica personal actual aumentó 2.8 puntos, mientras que las posibilidades actuales para ahorrar, 2.6 puntos; sin embargo, las posibilidades de ahorro en 12 meses disminuyeron 0.2 puntos.

Pero, contrario a esta perspectiva positiva, de los consumidores mexicanos, el desabasto ocasionado por problemas en la cadena de suministro y el alza de precios impactó negativamente en los pronósticos de las autoridades, que buscaban reactivar la economía nacional y superar los efectos negativos de la pandemia.

Según INEGI, en octubre la inflación fue de 6.24%, su nivel más alto desde diciembre de 2017. Ahora, con la recién publicación del dato de noviembre[2], se sabe que la inflación se ubicó en 7.37%, cuando en el mismo mes de 2020 la cifra fue de 3.33 %. A su interior, la variación anual de los índices subyacente y no subyacente fue de 5.67% y de 12.61 %, respectivamente, cuando en igual periodo de 2020, las cifras fueron de 3.66% y de 2.33%.

Durante el mes de noviembre, los principales productos con variaciones de precios al alza fueron:

  • Alimentos y bebidas no alcohólicas (10.80%)
  • Transporte (9.51%)
  • Restaurantes y hoteles (7.13%)
  • Muebles, artículos para el hogar y para su conservación (7.06%)
  • Prendas de vestir y calzado (6.33%)
  • Recreación y cultura (6.28%)
  • Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (5.51%)
  • Bienes y servicios diversos[3](5.48%)
  • Salud (4.23%)
  • Bebidas alcohólicas y tabaco (3.28%)
  • Educación (2.08%)
  • Comunicaciones (0.39%)

Tras este balance es evidente que, pese a lo positivo del Buen Fin, la inflación contrarrestó su efecto pues encareció el costo de los bienes y servicios al deteriorar el poder de compra del dinero. Será necesario esperar cifras oficiales para determinar de manera cuantitativa este saldo (efecto Buen Fin e inflación).

En el corto plazo, otros factores que podrían obstaculizar el crecimiento económico nacional y que no deberíamos perder de vista son la inseguridad, impunidad, corrupción, incrementos en las tasas de interés y el tipo de cambio.

[1] Cifras preliminares.

[2] Comunicado de Prensa Núm. 725/21. 09 de diciembre de 2021

[3] Incluye productos y servicios de cuidado personal, relojes, maletas, seguro de automóvil, servicios funerarios y profesionales, entre otros.

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